5 Hábitos para llevar una Vida saludable

En muchos casos, por ocupaciones laborales o por diversos compromisos, nos olvidamos de cumplir con nosotros mismos, dejamos a un lado nuestro bienestar sin percatarnos de cómo puede perjudicarnos el no tener rutinas que nos permitan llevar el día a día y salir ilesos de posibles consecuencias futuras. No tenemos que estar pendientes de ser saludables todo el tiempo, ni someternos a un positivismo que nos lleve al desespero si no cumplimos al pie de la letra con él; por el contrario, en Pulso Salud recomendamos hacer de la vida saludable, un conjunto de hábitos que formen parte de nuestra cotidianidad.

1- Alimentación

Existen todo tipo de regímenes alimentarios, debes tratar de mezclar los grupos de alimentos (frutas, verduras, cereales, carbohidratos, proteínas y grasas) sin dejar ninguno por fuera, sin embargo, recuerda que tu preferencia debe ser por las proteínas, frutas, verduras y cereales, y no por los carbohidratos y grasas.

Los vegetales aportan vitaminas, minerales y fibra. Se recomienda consumirlos en la tarde y en la noche. Un buen hábito es comenzar las comidas con alimentos crudos. Aumentar el consumo de fibra en la alimentación previene el colesterol alto, los problemas de colon y de estreñimiento.

No olvides las vitaminas y minerales, estas sirven como antioxidantes, para fortalecer los músculos, para el cabello y hasta para mantener un buen estado de ánimo. El calcio, por ejemplo, previene la artritis, hipertensión arterial y cáncer de colon, entre otros. Sin embargo, las vitaminas como la A, D, E y K se acumulan en el organismo y no son eliminadas fácilmente, lo que puede producir incluso estreñimiento. Justificamos su uso como medicamento, bajo supervisión médica, si la persona sufre alguna enfermedad o carece de alguno de estos nutrientes.

2 – Actividades físicas

Es natural entre nosotros los latinos preferir la televisión y los videojuegos antes que el deporte. Aunque los ejecutivos modernos trabajen todo el día, es necesario que dediquen más tiempo a las actividades físicas y a sus familias. Si ocupas mucho tiempo en el trabajo, puedes ir caminando a tus citas o incluso hasta tu casa. Si no puedes hacerlo todos los días, hacerlo de dos a tres días a la semana es una buena idea porque así estarías realizando la actividad física mínima de 30 minutos que recomiendan los especialistas.

Ahora bien, si dispones del tiempo para actividad física y no te gustan los gimnasios, debes practicar algún deporte. Lo más importante es desarrollar una rutina. El ejercicio es positivo, porque le da energía, tonifica tu cuerpo, reduce el estrés, te ayuda a dormir mejor, mantiene saludable el sistema digestivo y, como el cuerpo usa el oxígeno y los nutrientes efectivamente, el sistema inmunológico mejora.


3-Organiza tu Tiempo

Prioriza tus actividades y ordena en una agenda lo que debes hacer según su importancia. Identifica sus horas de mayor energía y así desarrolla las actividades que demandan mayor esfuerzo en este horario y reserva las de menos energía para el descanso o los hobbies. Además, planifica tu tiempo hora por hora incluyendo las comidas, la vida social, el descanso o el ejercicio. Se realista con tu tiempo y ponte como meta dejar un tiempo al ocio productivo.

4- Exámenes para Ejecutivos

Los exámenes de laboratorio que un ejecutivo debería hacerse son: cuadro hemático, examen de orina, examen coprológico, glicemia en ayunas y posprandial, creatinina, transaminasas, ácido úrico, colesterol (total, alta y baja densidad), triglicéridos. Los de diagnóstico son electrocardiograma, prueba de esfuerzo, rx de tórax, mamografía (para mujeres a partir de los 40 años), audiometría, ultrasonido abdominal y pélvico, y examen oftalmológico que incluye optometría; en fin, podríamos continuar con la lista de todas las ventajas que ofrecemos para mantenerse al día, sano y seguro en cuanto a tu salud. Recuerda visitar a tu médico y hacerte todas las revisiones generales.

5- Vivir sin Excesos

Todo en exceso trae consecuencias negativas. Por ello, estos hábitos que recomendamos tampoco se deben llevar al exceso. Si estás alimentándote mejor y un día quieres comerte un postre, puedes hacerlo. Si llevas una rutina de ejercicios y un día quisiste descansar, es mejor que lo hagas. La clave es seguir lo que le pide en ese momento tu cuerpo. Por supuesto, sin irse a los extremos. Lo más importante es que estés tranquilo y te sientas bien tanto física como emocionalmente. Solo así lograrás llevar una vida muy saludable.

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