Alimentación saludable para el ámbito laboral

Cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, con la intención no solo de concientizar al mundo la necesidad de mantener una lucha constante contra el hambre, la desnutrición y pobreza de la población, sino también promocionar los buenos hábitos de alimentación que permitirán mejorar la salud de las sociedades haciéndolas más productivas.

En este sentido Pulso Corporación Médica en su misión por el cuidado de la salud de quienes hacen vida laboral en diferentes organizaciones hace mucho énfasis en el cuidado de la alimentación, siendo pieza fundamental de la salud, la cual a su vez es la base de una productividad efectiva y eficiente y permite el progreso económico.

Una dieta saludable contribuye de forma importante a una mejor salud y a la prevención de enfermedades graves como las patologías cardiovasculares como infartos de miocardio y accidentes vasculares cerebrales, como ya se ha mencionado en otros artículos. Además, comer sanamente ayuda a combatir el estrés y protege de trastornos menores como los resfriados o la gripe.

Una alimentación equilibrada y en la cantidad y frecuencia adecuadas mantiene el nivel de energía y mejora el rendimiento en el trabajo, y considerando que muchos trabajadores comen fuera de casa, sea en su entorno laboral o lugares cercanos, deben depender de su conocimiento en lo relativo a una dieta saludable y de la oportunidad de acceso a productos y elecciones que sean más nutritivas.

Una buena alimentación favorece el rendimiento óptimo en todos los casos e, incluso, en ciertas situaciones, como los viajes por motivo del trabajo o el trabajo nocturno, requieren una elección cuidadosa de los alimentos que se consumen para mantener constantes los niveles de energía.

Promover hábitos alimentarios saludables en la empresa es pues algo bueno tanto para el trabajador, que se traduce en mejor salud y más rendimiento, como para la empresa, que sería mayor productividad, menor absentismo.

Actualmente la obesidad es considerada por la OMS como la epidemia del siglo XX, sino también las patologías cardiovasculares mencionadas, así como el cáncer o la diabetes, las cuales precisan una gran inversión de dinero y esfuerzos en cuanto aparecen. Tener trabajadores sanos en organizaciones que promuevan la salud ayuda a reducir este esfuerzo y el gasto que comporta para el propio trabajador, los empresarios y la sociedad en general.

Algunas conductas observadas en los trabajadores son los desayunos de poca cantidad y mala calidad para afrontar el trabajo diario o los almuerzos hipercalóricos, con bebidas gaseosas y estimulantes, consumidos con cierta celeridad y que generan un período postprandial somnoliento con menor rendimiento físico y mental.

Por consiguiente, es posible y rentable intervenir a nivel laboral en desayunos, en menús de restaurante, en el contenido de las máquinas expendedoras, en las pausas y descansos, en información y educación alimentaria de trabajadores y familiares, en acciones preventivas individuales o grupales según el tipo de trabajo y esfuerzo, etc.

Todas las acciones para mejorar la alimentación de los trabajadores mejoran la salud individual, la calidad de vida, las relaciones sociales y familiares, el clima laboral, el trabajo en equipo y la imagen de la empresa respecto a los trabajadores. Una buena alimentación es sinónimo de salud, vitalidad, productividad y ánimo, sin dejar de lado claramente la promoción de la actividad física.

 

➡Cualquier información adicional comunicarse con Angie Duarte 987 845 921 (Whatsapp o llamada) del Equipo Comercial.

 

Fuente del artículo de Pulso Corporación Médica:
insht España