Consideraciones ante las alergias causadas por cambios climáticos

En ocasiones los cambios bruscos de temperatura pueden traducirse en diversos problemas de salud, siendo las alergias los más comunes. En el Perú esta situación se presenta no solo por los cambios de estaciones, sino también se considera la humedad del ambiente, que puede intensificar las altas o bajas temperaturas.

La rinitis alérgica o el asma bronquial son algunas de las más comunes. También existen personas más vulnerables, si es que poseen una condición especial en su sistema inmunológico llamado “atopía”, la cual es heredable y se presenta a través de estornudos, congestión nasal, ronchas en la piel, etc. En estos casos el clima juega un favor fundamental en la salud de estas personas.

Si bien es cierto los estornudos, mucosidad abundante, picazón y congestión nasal, son los síntomas más notables, tampoco son los únicos que pueden presentarse durante los cambios de estaciones, ya que estos también están asociados a la sensación de sueño y malestar general, que limitan las actividades cotidianas y dan la apariencia de un resfriado.

En muchos casos también hay episodios de tos persistente, sensación de falta de aire y silbidos en el pecho (ataques o crisis asmáticas), y naturalmente quienes tienen esta predisposición genética a alergias deben estar siempre preparados para recibir tratamiento a varios niveles, como en su entorno físico, alimentación y fármacos.

No puede salir de consideración que los cambios de tiempo son disparadores de episodios alérgicos. Las tormentas están precedidas de una ionización atmosférica con cargas negativas. Este fenómeno se llama vaguada y, si alguna persona sufre de asma y sus bronquios son muy sensibles, esta carga iónica negativa puede desencadenar una obstrucción bronquial. Muchas madres pueden predecir los cambios climáticos a partir del comienzo de los síntomas respiratorios en sus hijos alérgicos.

También es importante recordar el hecho de que las alergias son detonadas por diversos factores externos (humedad, polen de flores, polvo casero), alimenticios (cítricos, chocolates, colorantes artificiales), por lo que las personas propensas se debe evitar estar en contacto con estos elementos o no ingerir los productos.

En todo caso, si se llegasen a presentar síntomas de alergias para lo cual no se está preparado, la mejor opción es acudir centro de salud más cercano, ya que la automedicación puede traer mayores complicaciones para la salud. Así mismo son recomendables los chequeos médicos anuales y la vacunación contra la influenza entre marzo y abril.

 

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Fuentes del artículo de Pulso Corporación Médica:
RPP
HOY