Cuidado de la piel en esta celebración del solsticio de invierno

A partir del 21 de junio de cada año se celebra el solsticio de invierno, en otras palabras el inicio del Año Nuevo Andino, el “Inti Raymi” o “Fiesta el Sol”, en conmemoración de una antigua celebración religiosa Inca, quienes rendían culto a su dios: Inti, o sol en su traducción al castellano. Antiguamente esta celebración duraba unos 15 días, entre bailes y danzas para adorar al sol.

Actualmente se hacen representaciones teatrales, sobre todo por parte de cusqueños, atrayendo a personas de todas partes del mundo interesadas en esta manifestación cultural, siendo una tradición verdaderamente atrayente.

Esta fecha es considerada como la festividad más importante desde el tiempo de los incas, hasta la actualidad, conservando el legado cultural de los ancestros andinos.

Algo curioso que da mucho que pensar es que el sol tiene menos presencia en esta época en la que el frío se hace más intenso, y por ello se usan más abrigos que protección solar, sin embargo, es importante usarla tanto en verano como en invierno. Aunque parezca una temporada en la que el sol no impacta de la misma manera que cuando hace calor, la radiación UV sigue estando presente y, por tanto, el cuidado de la piel sigue siendo un factor.

Es un error el creer que el daño a la piel por los rayos del sol es menor, ya que estos tienen un “carácter acumulativo” y además, se debe tener en cuenta que en un día nublado la radiación solar sólo disminuye en un 10%.

Según cifras entregadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 20% de los casos de problemas como cáncer a la piel de deben a causa de la radiación solar de la temporada invernal. Principalmente, este problema se da porque las personas asumen que durante un día nublado no hay riesgo, o que los rayos solares no son tan fuertes como en verano y se tiende a no utilizar cremas con protección solar.

Entonces la protección solar debe ser permanente y de igual forma debe evitarse la exposición a los rayos ultravioleta en horas centrales el día que es cuando son más fuertes. Planificar las actividades que serán al aire libre deberían depender de esto, o en todo caso llevar la protección necesaria, incluso para los ojos.

Aprovechar las sombras no está de más cuando los rayos UV sean más intensos. Sumado a esto no debe olvidarse el uso de cremas con filtro solar de amplio espectro, con factor de protección igual o superior a 30, sobre todo si se planea hacer ejercicio al aire libre.

Los niños suelen ser más vulnerables a los riesgos ambientales que los adultos. Cuando estén al aire libre, hay que protegerles de igual forma, y los bebés deben permanecer siempre a la sombra.

Para concluir, si bien es cierto que durante los meses más fríos no se detecta la intensidad de los rayos UV de igual forma, los cuidados deben persistir a lo largo de todo el año. Por eso es muy importante usar diariamente una crema hidratante que contenga factor de protección solar (FPS) para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel y evitar manchas indeseadas.

 

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Fuentes del artículo de Pulso Corporación Médica:
-CuscoPerú
-LaTercera