Día mundial de lucha contra la tuberculosis

La Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora cada 24 de marzo el Día Mundial de la Lucha Contra la Tuberculosis a partir del descubrimiento de la bacteria Mycobacterium Tuberculosis por Roberto Koch este mismo día en 1882. Y cada año es una oportunidad para movilizar el compromiso político y social con el fin de seguir avanzando en los esfuerzos por poner fin a la enfermedad en el Perú, ya que hay alta incidencia de infectados con la bacteria.

A pesar del progreso actual en el control de la tuberculosis, esta enfermedad continúa siendo un gran problema mundial de salud pública, estimándose cerca de 9 millones de casos nuevos por año, y solamente en la región capital de Perú una de cada tres personas porta la bacteria en forma de tuberculosis latente. Encontrar estos casos es vital, ya que deben tratarse adecuadamente, principalmente en grandes ciudades y poblaciones vulnerables.

Como en todas las celebraciones en el área de la salud, se busca generar conciencia y reflexión sobre los terribles efectos que causa esta grave enfermedad, de igual forma se hacen notar los grandes avances y logros que se han hecho por controlarla, y conocer cómo los centros de investigación científica constantemente se encuentran trabajando para prevenir que se desarrolle y se siga esparciendo.

La bacteria de la tuberculosis se transmite a través del aire cuando un paciente con tuberculosis activa tose, de igual forma que la gripe, de hecho, en algunos casos tiende a confundirse. Una persona infectada con tuberculosis latente no presenta los síntomas ni desarrolla la enfermedad como tal, podría incluso vivir plenamente sin saber que lleva la bacteria en su cuerpo, pero si la bacteria se multiplica en el cuerpo y pasa a estar activa, empiezan a presentarse los síntomas, por ello es importante conocer la diferencia entre tuberculosis latente (portar la bacteria) y tuberculosis activa.

Los síntomas a medida que se desarrolla la enfermedad de tuberculosis activa se presentan desde estornudo hasta dolor en el pecho, dolor para respirar, tos con sangre o crónica, escalofríos, fatiga, fiebre, malestar, pérdida de apetito, sudoración o sudores nocturnos, además de flema, ganglios linfáticos inflamados, pérdida de músculo o pérdida de peso intensa e involuntaria, y en muchos casos estos síntomas se agravan hasta la muerte.

Al presentarse estos síntomas, un paciente ya tiene la capacidad de contagiar a otros, y esto es lo que pretende controlarse. Mientras que a las personas con tuberculosis latente se les indica un tratamiento médico para prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Considerando la alta incidencia de esta enfermedad, lo ideal es asistir a un centro de salud para realizar una prueba de descarte y poder detectar la bacteria a tiempo. Mientras más pronto inicie el tratamiento, más rápido se corta la cadena de transmisión de la enfermedad y evita exponer a sus familiares, amigos o personas cercanas.

Para evitar el contagio de la bacteria Ministerio de Salud recomienda:

  • Ventilar los ambientes para evitar la concentración de gérmenes.
  • Abrir las ventanas y cortinas para iluminar los ambientes. La luz del día elimina la bacteria.
  • Consumir alimentos sanos y de forma balanceada.
  • Aplicar la vacuna BCG al recién nacido.
  • Tomar las pastillas de prevención (quimioprofilaxis). Esto es para los menores de 19 años que estén en contacto con una persona enferma de TB, siempre y cuando el médico lo indique.
  • Recordar que los lugares de hacinamiento de personas, como albergues, comedores públicos, centros de reclusión, incluso el transporte público, entre otros, son considerados de alto nivel de contagio.

Fuente del artículo de Pulso Corporación Médica:
Organización Mundial de la Salud