El VIH actualmente es una Infección Controlable

Los avances de la ciencia son sorprendentes, pero no son tan difundidos hasta el punto de que se dificulta borrar los estigmas del pasado, como es el caso del VIH; que para la población en general, sigue siendo uno de los peores virus que puede atentar contra la salud, incluso se habla de muerte cuando realmente, es algo hoy en día puede ser controlado a diferencia de lo que la mayoría piensa.

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es una infección crónica y de no tratarse podría derivar en fuertes consecuencias, pero primero vamos a señalar unos conceptos básicos importantes, para contrarrestar la desinformación que aún existe. Se tiende a pensar que el SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), es la consecuencia del VIH, y no es del todo cierto.

El SIDA, puede ser causado tanto por el VIH como por muchas otras enfermedades. En términos simples, el VIH trabaja deshabilitando las defensas del cuerpo, por ende, un paciente con VIH al estar indefenso ante constantes amenazas externas para el cuerpo, tiende a infectarse fácilmente de otras enfermedades, lo que podría desencadenarse en SIDA, y ya podríamos hablar de mortalidad. De igual forma, un cáncer muy avanzado, podría desencadenar el mismo resultado de deficiencia inmunológica, por lo que podríamos nuevamente hablar de SIDA. Habiendo entendido que el SIDA no es una enfermedad de transmisión sexual, sino una consecuencia de otros virus o enfermedades, podremos proceder a hablar de por qué el VIH actualmente es algo más manejable que no tiene por qué crear pánico o desdicha en un paciente, ni mucho menos pensar en SIDA.

El tratamiento para el Virus de la inmunodeficiencia humana, consiste actualmente en una tableta una vez al día que reduce la carga viral del paciente, al punto de hacerla indetectable, a diferencia de otros antiguos esquemas que utilizan hasta 14 medicamentos diariamente. Aunque se tiene control, aún no existe una cura o vacuna. Dejando de lado las proporciones de gravedad y sensibilidad social que el virus provoca, podríamos señalar que el VIH es equivalente a la hipertensión o a la diabetes, que son males crónicos que no tienen cura, pero pueden tratarse.

PREVENCIÓN EN EL ÁREA DE LA SALUD

En el caso de los centros de salud, para prevenir la transmisión del VIH, los trabajadores deben suponer que la sangre y los demás fluidos corporales de todos los pacientes pueden ser infecciosos, ya que existen casos confirmados en el mundo de transmisiones ocupacionales del VIH en trabajadores de la salud.

El uso adecuado de guantes y gafas de protección, junto con mecanismos de seguridad para prevenir lesiones con elementos médicos punzantes y cortantes, puede ayudar a minimizar el riesgo de exposición al VIH cuando se atiende a los pacientes con este virus. En caso de que un trabajador sufra una exposición, se recomienda darle tratamiento inmediato con un régimen corto de medicamentos antirretrovirales contra el VIH para prevenir la infección.

Los trabajadores de la salud que están expuestos a lesiones por pinchazos con agujas que contienen sangre infectada con el VIH, tienen un riesgo de 0.23 % de ser infectados. Es decir, que 2.3 de cada 1000 de estas lesiones, causarán una infección si no se administra tratamiento inmediato. Es importante resaltar también el aporte significativo de psicólogos y trabajadores sociales que ayudan al paciente a manejar el temor, el estigma y frases recurrentes como “tengo VIH, me voy a morir”. Actualmente esa frase ya no es tan cierta y debe revertirse esta idea, si se tiene VIH, debe tratarse y se puede vivir una vida completamente normal, incluso con un bajo porcentaje de riesgo para terceros debido a la disminución de la carga viral que el tratamiento permite.

Esto tampoco quiere decir que no se deba ser responsable o manejarse sin cuidado. Se debe mantener un control médico, igual usar las medidas de prevención y cuidado tanto para el área personal, como las áreas ocupacionales ya mencionadas.

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