La enorme fuente de vida de los océanos

Dos terceras partes de la superficie terrestre están cubiertas por océanos, y celebramos cada 8 de junio el día mundial de los océanos para recordar a todo el mundo el gran papel que juegan en nuestras vidas, constituyendo una fuente de infinitos recursos entre alimentos, energía, agua, hidrocarburos y minerales.

De los océanos se obtienen toneladas de pescado cada año, sal y agua dulce. Además, el desarrollo de reservas petroleras y de gas natural en ellos abastece gran parte de la demanda mundial de hidrocarburos combustibles.

Además de esto, el mar en interacción con la atmósfera, la litosfera y la biosfera, favorece unas condiciones que posibilitan las distintas formas de vida en el planeta, y por ello la gran preocupación actual por el cuidado del medio ambiente en virtud de cuidar y valorar estos preciados recursos. Incluso las empresas dedicadas a la salud realizan campañas para concienciar al público, desde 1994 que entró en vigor la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley para los Océanos, partiendo de una iniciativa canadiense.

Si del área de la salud hablamos, podemos afirmar que los océanos son los pulmones de nuestro planeta, que generan la mayoría del oxígeno que se respira. Las consecuencias que la actividad humana tiene para los océanos, destruyendo motores principales para la vida, y en este día se incentiva más marcha de un movimiento mundial ciudadano a favor de los océanos.

Se pretende quiere movilizar y unir a la población mundial entorno al objetivo de la gestión sostenible de los océanos, considerando que el 80 % de la contaminación es causada por los seres humanos. Alrededor de 8 millones de toneladas de plástico al año acaba en ellos, causando estragos en la vida silvestre, la pesca y el turismo costando la vida de un millón de aves marinas y de 100,000 mamíferos marinos al año.

Soluciones actuales

Entre el 5 y 9 de junio de 2017 se celebró la Conferencia de los Océanos, la primera conferencia de las Naciones Unidas sobre este asunto. Representó una oportunidad única e inestimable para que el mundo revirtiera el deterioro de la salud de los océanos y los mares con soluciones concretas.

La Conferencia sirvió para promover el avance de este objetivo que es parte de la Agenda 2030 adoptada por los 193 estados miembros de la ONU en 2015. El objetivo hace un llamamiento para conservar y usar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos.

En definitiva, esta celebración es un buen motivo para celebrar juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos, recordar también que no se puede continuar con el ciclo de desechar a las aguas propagando la contaminación, que posteriormente será el alimento humano, y que no solo la fauna se ve afectada, sino toda la vida humana. Pensar en las siguientes generaciones, ayudará a mejorar el presente, para tener un gran futuro.

Fuentes del artículo de Pulso Corporación Médica:
Naciones Unidas