La importancia del psicólogo organizacional

Cuando se trata de psicología, se suele asociar al ámbito clínico y en no en el campo organizacional. Sin embargo, los psicólogos desempeñan un papel importante dentro de las empresas, ya que el bienestar emocional y mental de los colaboradores forma parte del proyecto de salud ocupacional que toda organización moderna debe tener.

Contar con apoyo psicológico dentro de una empresa mejora el clima laboral, y esto tiene una gran influencia en los resultados de la organización, ya que aporta beneficios para la salud mental de los trabajadores, algo que los mantiene motivados. Mientras que en un ambiente laboral tóxico, puede generar estrés y causar un descenso en su rendimiento.

El capital humano es, sin duda alguna, el gran motor de la organización, y la buena selección a los trabajadores que forman parte de la compañía es determinante para los resultados de ésta por ello es indispensable contar con un psicólogo en el departamento de recursos humanos. Actualmente se valoran variables para la organización y las competencias que el candidato tiene como su motivación, su personalidad, sus inquietudes o su experiencia.

Un psicólogo también participa en la capacitación y desarrollo de los trabajadores para que puedan ascender o desempeñar otras funciones dentro de la empresa, y en este caso la capacitación de los colaboradores es clave no solamente para que la empresa rinda mejor, sino para mantener a los empleados motivados. Los psicólogos pueden formar a trabajadores y, además, pueden aplicar herramientas para detectar talento o saber en qué áreas es necesario formar los trabajadores para que sean más competentes.

Por otra parte, algo ligado directamente a la salud es que contar con apoyo psicológico en las empresas ayuda a la prevención de riesgos laborales, un departamento de prevención de riesgos laborales debe ser multidisciplinar, para poder reducir el impacto de algunos fenómenos psicológicos como el estrés o el burnout.

En conclusión, el psicólogo de empresa puede trabajar directamente en una empresa para planificar, organizar o dirigir el desarrollo de personas, la admisión, la evaluación de su rendimiento o la compensación económica o retribución que reciban. También analiza, observa y, si es necesario, interviene en los conflictos entre trabajadores, para asegurar de esta manera el buen clima organizacional, y la salud a cada uno de ellos.

 

También observa y mide aspectos físicos, sociales y psicológicos que afectan al correcto desempeño de los colaboradores e impactan en los resultados de la producción, y lo importante es que puede integrarse para apoyar directamente en las preocupaciones e inquietudes de cada persona. Utiliza cuestionarios, entrevistas y otros métodos para la salud y el bienestar, para así, aplicar las técnicas necesarias para corregir los posibles desajustes.

Fuente del artículo de Pulso Corporación Médica:
Psicología y Mente