Las EMO como medidas preventivas para la salud ocupacional y familiar

Como ya se ha reiterado el auge que ha tenido en las últimas décadas la medicina ocupacional, resulta necesario hacer énfasis en las Evaluaciones Médicas Ocupacionales (EMO), las cuales forman parte de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, la cual establece que todas las empresas deben tener un registro de las evaluaciones médicas de sus trabajadores según su rubro.

Allí es donde Pulso Corporación Médica es nuevamente un aliado de confianza para las empresas en el Perú, al evaluar el estado de salud de los trabajadores para detectar con anticipación cualquier condición ocupacional e implementar las medidas necesarias para la mejoría del paciente, así como la promoción del bienestar en el ambiente de trabajo.

Estos exámenes están orientados a la detección oportuna de enfermedades, tomando en cuenta los riesgos propios de la edad de cada persona, así como sus antecedentes de importancia y su género. Y siendo la finalidad ofrecer un servicio integral, si de prevención se habla, también se puede ir un poco más allá en el plan de promoción de la salud, y recordar la importancia de la salud oftalmológica desde la infancia.

Su relevancia tiene lugar teniendo en cuenta que cualquier patología ocular en un niño, incluso la más leve, puede desencadenar defectos permanentes de visión si no se diagnostica y se trata de forma oportuna. Esto es debido a que la función visual no está totalmente desarrollada al nacer y precisa de una maduración neurológica durante los primeros años de vida.

Motivo por el cual la oftalmología pediátrica juega un papel fundamental en la prevención de muchos defectos de visión en la edad adulta. Al detectar a tiempo cualquier irregularidad, se podrían prevenir diferentes patologías como lagrimeo, ambliopía, conjuntivitis alérgicas, estrabismo, entre otros como los orzuelos, los cuales son comunes en la infancia, y afecta a las glándulas del borde palpebral.

La oftalmología pediátrica es una de las más amplias subespecialidades dentro del campo de la oftalmología. Por todo lo expuesto, se recomiendan estos controles oftalmológicos anuales a partir de tres años. También se recomienda acudir antes de esta edad a la consulta del oftalmólogo pediátrico si los padres o el pediatra detectan alguna anomalía visual en el niño.

Fuentes del articulo: Pulsosalud