Privación del Sueño: Graves Problemas de la Sociedad actual

El ser humano está programado para estar activo durante el día y dormir durante la noche. Especialistas indican que se necesita entre siete u ocho horas de sueño al día, sin embargo, la privación de sueño que puede ser causado por estrés y preocupaciones familiares o laborales, se presenta cada vez más en la sociedad actual que es tan activa. A pesar de que el dormir pocas horas no es considerado relevante por la mayoría, ya que se sienten responsables de las actividades que se deben realizar tanto de trabajo como en el hogar, es una falta que tiene consecuencias delicadas, ya que no sólo conlleva una disminución del nivel de vigilancia y un mayor riesgo de accidentes laborales y de tráfico, sino que también afecta a la salud física y mental.

También se resalta que, en los países industrializados, la progresiva imposición de la “sociedad de 24 horas”, en la cual no sólo se trabaja, sino que se accede a actividades de ocio a cualquier hora del día o la noche, ha llevado a una privación de sueño generalizada, siendo un nuevo modelo de sociedad que conlleva nuevos problemas y la necesidad de adaptarse a un entorno diferente. En esta sociedad siempre activa el sueño está desvalorizado, puesto que, a diferencia de lo que se propone, más bien se percibe como una actividad no productiva, ya que muchas personas sacrifican el sueño para dedicar más tiempo a otras actividades. Sin embargo, el descanso físico y mental del cuerpo es absolutamente necesario, y los efectos de la privación crónica de sueño se han documentado como aumento del riesgo de accidentes, problemas de salud, disminución del rendimiento, entre otras consecuencias similares.

Se han propuesto diferentes teorías para explicar el deterioro cognitivo asociado a este problema. La hipótesis neurofisiológica postula que la privación de sueño produce una lesión funcional, particularmente en las áreas frontal y prefrontal del cerebro, y deterioro de las funciones cognitivas asociadas a estas áreas. A lo largo de los años, muchos estudios científicos han tratado también de cuantificar su impacto sobre el rendimiento. Una serie de estudios ha comparado los efectos de la privación de sueño medida como horas de vigilia consecutiva y de la alcoholemia, que es un factor fácil de medir y de efectos bien estudiados.

Los resultados han demostrado que 18 horas de vigilia continua son equivalentes a una tasa de alcoholemia de 0.05, límite legal para conducir en España y muchos países de Latinoamérica. 22 horas de vigilia continuada tienen el mismo efecto en el rendimiento que un nivel de alcoholemia de 0.08. Para poner estas cifras en contexto, un trabajador que vuelve a sus labores en turno nocturno después de una serie de días libres puede haber estado despierto durante 16 horas o más en el momento en que empieza el turno, considerando una actividad desde 7:00 am, sin haber descansado durante el día, e iniciando dicho turno a las 11pm, lo que sumaría más de 24 horas al terminar la jornada laboral.

Sumando todo lo anteriormente expuesto, parece pasar desapercibida esta problemática ante la constante necesidad de trabajar o mantenerse activo de la sociedad actual que no se detiene. Sin embargo, estos puntos señalados sirven de apoyo para entender la importancia de descansar para evitar consecuencias graves en el estado de salud.

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