¿Se puede prevenir la alergia por la humedad?

Hay diferentes tipos de alergias, y la alergia directamente a la humedad no es algo que exista realmente, pero este concepto se utiliza frecuentemente para englobar a un conjunto de alergias con afectación de las vías respiratorias provocadas por agentes que requieren de altos grados de humedad para su desarrollo, entre ellos los ácaros y los hongos.

Si se habla de las alergias provocadas por ácaros y hongos, estas son causa de rinitis persistente, lo que altera la actividad laboral y social, el descanso nocturno, etc. Además, suele afectar con mayor frecuencia al desarrollo de un asma que, a diferencia del asma por alergia a los pólenes, tiende a ser de tipo persistente, lo que puede conllevar un mayor riesgo, a futuro, de deterioro de la función pulmonar.

Ante esto, es imprescindible realizar un estudio alergológico adecuado a todo individuo manifieste síntomas de rinitis o asma, ya que, de detectarse la alergia, la actuación temprana puede mejorar mucho su evolución clínica de cara al futuro.

Entrando en temas de prevención, la higiene en los domicilios o trabajos donde se pueden desarrollar este tipo de agentes es indudablemente clave para evitar el desarrollo de estas alergias.

El hecho de residir en una región con clima húmedo como lo es Lima, hace más relevante aún la importancia de tomar medidas preventivas, siendo imposible cambiar los factores de temperatura y humedad ambientales, las medidas para minimizar riesgos son la mejor opción.

Pese a ello, se debe trabajar en la higiene doméstica que incluye el orden de los dormitorios, con escasos elementos que puedan acumular humedad o polvo, cubriendo colchones y almohadas con fundas limpias de forma constante, incluso limpiarlas al vapor para poder eliminar a los ácaros. De igual forma se recomienda con alfombras y sofás, que también son espacios donde se acumulan estos agentes.

En el caso de viviendas o espacios de trabajo especialmente húmedos, el empleo de deshumidificadores en dependencias concretas es una buena alternativa, además de un sistema de ventilación centralizada que ayude a reducir la humedad relativa del aire en toda el área.

De igual forma, el mantenimiento y el saneado de los conductos y filtros de ventilación es importante, pues pueden ser foco de crecimiento de hongos y otros microorganismos patógenos.

Finalmente, como ya se ha enfatizado, nada suplantará a un control médico personalizado que pueda conocer la condición individual de cada persona, y así evaluar los riesgos y crear un plan de prevención no solo ante cualquier alergia sino ante cualquier condición.

Fuente:
Cuidate Plus